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Colitas

Colitas apareció por la nave de Coia poco antes de que nos mudáramos. Mientras cogíamos a Patryk y Tadeo con trampa, cayó este pequeño. Se publicó para saber si era de alguien, ya que está castrado y es muy bueno y sociable, pero nadie respondió por él.

Lleva este tiempo en una acogida, aunque es un poco miedoso, en cuanto coge confianza es un amorciño de gato. Parece que es un gato joven.

Area

Area es una de las panteritas de la colonia próxima al antiguo Hospital Xeral que estamos retirando a causa de las obras.

La gran mayoría de los gatos de esta colonia son huidizos y esquivos, pero Area es un caso aparte 🙂

Es una pedichona de mimos empedernida que además se lleva muy bien con sus compañeros felinos.

Talía

Talía fue recogida a finales de 2016 de una colonia del centro con el talón fracturado. Es una fractura poco frecuente y difícil de recuperar, debido a la dificultad de soldar que tienen los tendones una vez fracturados. Se le hizo una anastomosis (conexión quirúrgica entre dos estructuras) teniendo que romper parcialmente otros tendones para poder unir el fracturado, ya que éste estaba demasiado retraído.

Talía es muy discreta y tímida, no le gusta llamar la atención ni para buscar latita, y eso que le encanta! Sólo aparece cuando acabas de cambiar la arena para poder rebozarse como una croqueta 🙂

Bebita

Bebita fue recogida en mayo de 2020, en pleno confinamiento por el COVID. Apareció en la zona de Monteferro y la persona que la alimentaba sólo estaba allí de paso y confinada hasta que se levantara el estado de alarma. Se habló con los vecinos y la gata no era de nadie, y nadie quería hacerse cargo de ella ni alimentarla. Tenía carcinoma en ambas orejas y hubo que quitárselas.

Bebita es una gata muy, muy cariñosa que pide cariño y atención constantemente. Es jovencita y un amor que necesita un hogar. Estos gatos lo pasan especialmente mal en el refugio, rodeados de tantos gatos pasan desapercibidos y se agobian, así la gente deja de verlos.

Kongo

Nuestro precioso Kongo fue traído en finales de 2019 por su cuidadora de colonia, lo veía con mucho catarro y diarrea y finalmente, se quedó con nosotros.

Kongo es un gatazo simplemente irresistible. Es un gato extremadamente bueno y sociable, que durante su tratamiento se dejaba hacer de todo y ahora, una vez recuperado, es un saco de mimos andante.

Amadrinado por Raquel Leitao 🙂

Brownie

Brownie es de una colonia donde la vieron andar mal. Se cogió para llevar al veterinario y se vio en una placa que tiene la cadera rota. 

La difundimos intentando encontrarle una casa de acogida porque el refugio no es sitio para cachorros, pero no hubo suerte.

La pequeña demanda muchísimo cariño, no para de maullar y pedir cariños, y tampoco puede salir a pasear porque tiene que guardar reposo para que suelde su cadera.

Brownie es un amor que pronto estará recuperada y lista para adopción 🙂

Pivón

Pivón fue recogido en 2019 de una colonia en la Salgueira porque estaba en mal estado, acatarrado y babeando. Tenía la boca hecha un desastre y hubo que extraerle las piezas dentales.

Es un gato ya mayor, muy bueno y sociable con las personas pero que tardó tiempo en adaptarse a vivir con tantos gatos. Ahora se relajó por completo e invierte su energía en pedir mimos y comida rica a todo el que entra en su jaulón 🙂

Tao

A Tao lo recogimos a finales de junio de 2020 de una colonia en Cesantes. Nos dieron aviso de que estaba en mal estado: arrastrando una pata, el pelo en mal estado y medio pelado, diarreico…Ahora está con nosotros y ya recuperó bastante. Se mueve bien y se está recuperando del pelo y la diarrea una vez desparasitado y con dieta. 

Es un gato mayor pero increíblemente bueno y sociable, ya forma parte de nuestro grupo de leucémicos. 

Barbi

Barbi es otra de las hijas de la Canovitas, una de las gatiñas desplazadas del Puerto de Vigo, a causa de las obras. La mamá de Barbi, se fue hacia la zona de frente cuando se abrió el Puerto, Cánovas del Castillo y parió allí en un solar, donde nos avisaron que las recogiéramos antes de empezar a obrar en el mismo.

Barbi siempre fue una gata muy menuda y escuálida, sospechamos que podía ser a causa de un problema de corazón, se le hicieron pruebas y por suerte se descartó esa dolencia. El motivo de que no desarrollase como sus hermanos era una infección en sangre muy fuerte, que la que se está tratando ahora y confiamos que vaya recuperando.

Es una gata que aunque es algo miedosa, le encanta que le froten por debajo de la barbilla, de ahí su nombre .

Amadrinada por Raquel Leitao 🙂

Mami Jaune

Mami Jaune llegó procedente de la colonia de Pizarro junto a su precioso hijo Nietzsche. Costó mucho tiempo cogerla porque no había manera de que entrara en la jaula, demasiado lista 🙂

La soltamos hace poco tiempo con el resto de gatos, pero le está costando adaptarse. Se mantiene agazapada en una esquina y, al menos en nuestra presencia, no se mueve de allí.

Cuando estaba en su jaulita dejó sacar en ocasiones su lado de fierecilla, ahora, una vez suelta, lo que tiene es mucho miedo, así que necesita tiempo para acostumbrarse al nuevo entorno, a sus nuevos compañeros gatunos y a nosotros los humanos, con los que hasta ahora no había tenido que tratar tan de cerca.

Tripi

Tripi, panterita de la colonia del Xeral recogida a principios de 2019.

Llegó al refugio muy nerviosa, hasta el punto de que al llevarla al día siguiente a castrar, tenía un nivel de adrenalina tan alto que la anestesia tardó mucho en hacerle efecto.

Tripi tiene todavía ese punto de fierecilla que le impide dejarse querer, pero en el momento en que una latita rica aparece en escena, su punto «glotón» gana por goleada 🙂

Trapa

Trapa, procedente de la colonia de Pizarro, lleva con nosotros desde 2018.

Es una gatiña muy tranquila que en el antiguo refugio era de las fijas buscando el rayito de sol en la ventana y que ahora es, sin duda, una de las que más disfrutan del acceso al exterior.

Con sus compañeros felinos convive perfectamente, con los humanos es miedosa pero muy buena, nunca le hemos visto un mal gesto. Necesita ese tiempo para aprender a confiar que por desgracia, en el refugio siempre se alarga.

Redondita

Nuestra preciosa Redondita es, junto a Ocelota, una de las supervivientes de la saga roupeiriana.

Lleva ya muchos años con nosotros pero a pesar de ello, es ahora cuando empieza a bajar la guardia. Es tal el estrés en el que vivían en la calle, siempre alerta ante un posible ataque, que solo ahora que ya es viejita y se siente a gusto en el nuevo refugio, es cuando empieza a acercarse y olerte la mano (algo impensable hasta hace muy poco).

Nos haría muy felices que llegue el día en que consigamos romper esa barrera que las circunstancias le obligaron a construir y podamos darle todas las caricias que tenemos acumuladas desde que llegaron a nosotros.

Ocelota

Ocelota pertenece a la saga roupeiriana. Ella y Redondita son las únicas que quedan de aquel episodio tan dramático que vivimos hace ya muchos años.

La Plaza de Roupeiro contaba con una colonia de gatos en la que todos se caracterizaban por ser extremadamente desconfiados, asustadizos, agresivos e insociables y, lo cierto es que dadas las circunstancias, no nos extraña. Los gatos de Roupeiro estaban sometidos a un estrés constante (motos, botellones, balonazos, bicicletas, la gente los corría a palos cuando se metían en los negocios…).

Estos gatos contaban con unos bajos a los que no se les daba uso para esconderse, hasta que su dueño decidió tapiarlos y varios vecinos nos alertaron de que varios gatos habían quedado atrapados. El escenario que nos encontramos al llegar, es de esos que tristemente se te quedan grabados…

Todos ellos mantuvieron su carácter gran parte de su vida. En el caso de Ocelota, es una gata ya mayor que con los años ha ido amansando pero que mantiene esa desconfianza hacia los humanos, algo totalmente comprensible.

Beta

Beta es un gato jovencito recogido a finales de junio de 2020 de la colonia que estamos retirando en el entorno del antiguo Hospital Xeral.

De primeras es un gato huidizo, bueniño, pero que al acercarte a él su primera reacción es escapar. Eso sí, le gusta taaaanto comer que en cuanto abres una latita, antes de que te des cuenta ya lo tienes comiendo de tu mano 🙂

Clarito

Clarito viene de la colonia de Pizarro que se está retirando. Al igual que su compañera en las calles, Anita, es un gato viejiño al que le está costando mucho adaptarse.

Es de los que están siempre escondidos y a los que sacarle una foto es toda una odisea. Huidizo, miedoso e incluso bravillo si te acercas de más, pero lo adoramos igual y algún día se dará cuenta 🙂

Cánovas

Cánovas se fue hacia la zona de frente cuando se abrió el Puerto, Cánovas del Castillo y parió allí en un solar, donde nos avisaron que las recogiéramos, a ella y a sus tres crías, antes de empezar a obrar en el mismo. Una de sus pequeñas se encuentra en una casa de acogida. Cánovas y sus hijas, Barbi y Leni, siguen en el refugio esperando tener la misma suerte y encontrar un hogar donde ser felices.

Cánovas, al igual que su hija Barbi, es muy huidiza, siempre estaba escondida. Ahora, es una de las que en el nuevo refugio, se deja ver mucho más porque le encanta disfrutar del sol y el aire puro e incluso a los pocos, va permitiendo que te acerques un poco más 🙂

Cali

Cali fue recogido en 2019 en Teis. Dieron aviso en una clínica de un gato en un portal que estaba colapsando y supimos después que se trató de un envenenamiento. Nadie lo reclamó, ni dueños ni cuidadoras de colonias de la zona.

Es un gato extremadamente asustadizo, de los que necesitan mucho tiempo, una dedicación personalizada que en el refugio no podemos darle. Cali necesitaría una adopción que entienda sus miedos y que esté dispuesta a ayudarle a superarlos con paciencia y mucho cariño.

Anita

Anita lleva con nosotros desde mayo de 2019 apróximadamente. Es una gata mayor de la colonia de Pizarro, colonia que está siendo retirada.

La adaptación de Anita está siendo especialmente complicada. La soltamos en el antiguo refugio de Coya y siempre estaba escondida, intentamos moverla a distintas zonas del jaulón y dejarle su jaulita con la puerta abierta para que ella, a su ritmo, fuera haciéndose al nuevo entorno, pero sin éxito.

Al trasladarnos al nuevo refugio, hubo que empezar de nuevo, se volvió a intentar soltarla con el resto de gatos pero ella seguía escondiéndose y dudábamos incluso que saliera a comer, así que Anita ha vuelto a su jaulita, donde se siente segura y tiene su agua y comida.

Nuestra abuelita necesita tiempo, no sabemos cuánto, para ganar confianza y acostumbrarse al nuevo sitio. En casos como el de Anita, la paciencia y el ritmo que ella nos irá marcando, son fundamentales. Nosotros esperaremos el tiempo que sea necesario para poder verla suelta, tranquila y disfrutando de una buena siesta al sol junto al resto de sus compañeros.

Arbo

Arbo es un gato viejiño de colonia, que ya en una ocasión, fue recogido por su cuidadora al verlo en mal estado.

Volvió con nosotros en agosto de 2020 y esta vez estará en el refugio ya que vuelve a tener mal aspecto y necesita que le operen la boca. Al necesitar cuidados más concretos y más manipulación, se quedará con nosotros.

Pani

Nuestra pequeña Pani fue recogida en la zona de la Panificadora con una herida muy fea en una oreja. Tras un tiempo intentando curarla, finalmente hubo que cortarla.

Es una gata que mientras estuvo en su jaulita, se dejaba hacer de todo y pedía mimos sin parar, pero una vez suelta, lo está pasando muy mal. Está muy asustada con tantos gatos a su alrededor y siempre está escondida bajo las mantas.

Hay gatos que en periodo de cuarentena, están deseando salir, moverse, jugar, relacionarse con los demás gatos, y otros, como es el caso de Pani, que se sienten más seguras en su jaulita y necesitan mucho más tiempo para adaptarse al nuevo entorno.

En una casa, sin duda, se sentiría más tranquila y volvería a ser la gata buena y dulce que era cuando llegó.

Tadeo

Tadeo, otro de nuestros «callejeritos» en el antiguo refugio. Cuando nos trasladamos, hubo que volver durante dos semanas porque se resistía a entrar en la jaula trampa, pero no dejamos de intentarlo hasta que lo cogimos, no podíamos dejarlo allí solo!

Es un gato miedoso, que cuando vivía a las puertas del refugio no dejaba que te acercaras pero que, sin embargo, sí venía muchas veces a recibirte cuando sabía que tocaba comida rica 🙂

Ahora ya en el nuevo refugio, está asustado y todavía no está listo para verse suelto con tantos gatos, pero hemos descubierto a un Tadeo que, aunque miedoso, es un gato muy bueniño que ya nos permite acariciarlo.

Patrick

Patrick lleva ya muchos años con nosotros. Él, Doro y Tadeo, rondaban la zona del antiguo refugio, así que cuando nos instalamos allí, les pusimos su propio refugio para cobijarse del frío y la lluvia y sus cuencos de comida y agua. Cuando nos fuimos, por supuesto se vinieron con nosotros.

Patrick siempre fue el más huidizo, no es un gato sociable, es un solitario, pero nosotros lo queremos igual y estamos encantados de verlo disfrutando del aire puro de las montañas 🙂

Dante

Nuestro Dante fue recogido en julio de 2020 por la zona de un bar en Vincios. Cuando nos llegó el aviso fuimos a buscarlo ya que era muy raro que en varios días estuviera en exactamente en el mismo lugar.

Llegó con muchísima cargación y tiene pinta, por la dentadura de ser mayor. Intentamos localizar a su posible familia sin éxito.

Decir que Dante es muy bueno y sociable es quedarse corto. Es un gato simplemente maravilloso!

Eliot

Eliot fue recogido a principios de 2019 procedente de la colonia de Pizarro. Es un gatiño viejo e inmunodeficiente, que fue castrado y al poco tiempo comenzó con la típica herida en la orejita, que fue a más y resultó ser un carcinoma. Fue operado y la orejita amputada.

Nuestro abueliño es un gato muy miedoso que no se deja tocar pero que no le hace ascos a una latita rica y llega a comer de tu mano. A Eliot a su edad, ya solo le apetece estar tranquilo y echarse sus siestas al sol en el nuevo refugio.

Suli

Esta preciosa panterita es Suli, una de las gatiñas recogidas de la colonia del Xeral.

Como casi todos sus compañeros de colonia, es una gata huidiza y miedosa a la que acercarse es realmente difícil. No es agresiva ni te hace un mal gesto, pero el miedo le puede y escapa si te acercas demasiado.

Suli es uno de esos casos en los que una familia con paciencia y algo de mano para, poco a poco, y siguiendo unas pautas, ayudarla a restar ese miedo y aprender a confiar, conseguiría grandes avances.

Elva

Elva viene de la colonia del Xeral, colonia que se está retirando a causa de las obras.

Es una gata tranquilota que convive sin problemas con sus compis de jaulón y que con los voluntarios se muestra bastanta huidiza, a pesar de que el tiempo que pasó en la jaulita de adaptación, era muy mimosona y esperaba impaciente el momento de limpiar su jaulita para pedir y disfrutar de unas caricias.

Posiblemente en una casa donde el trato siempre es más personalizado, ese lado dulce y meloso volvería a dejarse ver 🙂

Tuity

Tuity, la Tuerta Alcampita lleva con nosotros desde 2016.
 
Le costó mucho tiempo recuperarse desde que llegó al refugio en una condiciones lamentables, hubo que enuclearle uno de sus ojos, ya que era irrecuperable.
Es una gatiña muy tímida y miedosa, sin embargo cuando la coges en el colo no para de ronronear y dar cabezazos. Es una gata que necesita algo más de tiempo y paciencia para socializarse, pero poquito a poco se va soltando y demostrando lo cariñosa y agradecida que es.
 
Amadrinada por Maite Rodríguez 🙂

 

Arlequín

Arlekín es toda una superviviente del centro de Vigo. Vio morir y desaparecer a muchos de sus compañeros y a finales de 2016, después de 10 años en la calle, el invierno le estaba resultando muy cuesta arriba. La recogimos y vive en una casa de acogida desde entonces.

Más de tres años después, un carcinoma en la cara nos obligó a operarla y está en tratamiento con quimioterapia desde entonces.

Es una viejita muy tímida a la que le gusta descansar en alguno de sus escondites, casi siempre con su amiga Tuiti, con la que comparte acogida y a la que está muy unida.

Grandal

Grandal lleva ya tiempo con nosotros. Fue un gato que cogimos para castrar y, cuando ya lo teníamos con nosotros, la persona que nos avisó dijo que no lo devolviéramos porque no iba a seguir alimentándolo. Así que Grandal se quedó con nosotros.

Grandal es un escapista profesional. Quiere estar en todo, pero a la hora de la verdad, en el momento en que quieres acercarte a él, desaparece. Eso sí, a la comida rica no puede resistirse!

Morgana

A la preciosa Morgana la vimos en el monte cerca del refugio varias noches seguidas.Estaba muy delgadiña y claramente con carcinoma en las orejas, además de que parecía desorientada. Tras varios días de verla en la misma zona, conseguimos cogerla. Se agazapó entre unas ramas y al acercarnos con comida se dejó hacer de todo y salió a recibir mimos. Al recogerla nos dimos cuenta de que tenías las pupilas excesivamente dilatadas, y al pasear o subirse a superficies se nota que no controla, así que es muy probable que esté casi ciega (ya que al menos sabemos que veía las luces de los coches). 

Resulta que es una gata amorosisima, que pide mimos continuamente y amasa en cualquier cosa, hasta en el aire!

Chus

Chus, al igual que Baltasar, tuvo que entrar en el refugio porque había que sacarlos de la colonia en la que vivían en julio de 2020.

A ella y a Baltasar se les intentó encontrar una casa de acogida por ser dos gatos especialmente sociables y cariñosos que, al demandar tanta atención de los humanos, lo iban a pasar muy mal teniendo que entrar en el refugio.

Chus lo está pasando muy mal. Es una gata muy muy buena pero está extremadamente asustada, por lo que no perdemos la esperanza de que alguien se fije en ella. Estamos seguros de que en una casa volverá a ser la gata que era, una mimosa empedernida que se pone panza arriba para que la llenen de mimos.

V

V es el hermano de Susu, y fueron recogidos a finales de 2019 siendo aún cachorros, junto a su mami Salva (ya fallecida) y Terra.

V y Susu son leucémicos, al igual que su madre, y están juntos en una casa de acogida donde tienen la suerte de tener un trato personalizado y pueden estar más controlados en caso de ponerse malitos. V de momento está muy bien, así que lo que hace es estar pendiente de su hermanita y darle muchos mimitos.

Baltasar

A Baltasar hubo que sacarlo de la colonia en la que vivía junto con otros de sus compañeros gatunos.

Es un gato muy amoroso y bueno que, precisamente por ese motivo, difundimos intentando encontrarle una casa de acogida para evitar que tuviera que entrar en el refugio, pero no hubo suerte.

Todavía no se ha adaptado del todo al cambio y a vivir con tantos gatos, pero pese a todo, sigue siendo un gato muy mimosón.