Papá es un gato de unos 8 kg, imponente, con un cabezón y unos caninos que cada vez que bufaba te lo pensabas dos veces, pero todo era una máscara Bajo esa apariencia de pantera fiera y agresiva, en cuestión de días apareció un peluchón ronroneador, mimosón y juguetón.
En el puerto deportivo, él y su familia entraban en los yates, y claro, los clientes se quejaban porque aparecían pelos.
Toda su familia ya ha sido adoptada, él sigue esperando. ¿Te animas?
Papá
Diciembre 2011