Tinin

Tinin y su hermana Colombina (ya adoptada) estaban en un bajo abandonado de un edificio de la calle Colon y salían a comer a la calle a través de un agujero en las maderas que lo tapiaban.

Tinín, al igual que su hermana, era un gatiño complicado, que no se acostumbraba al trato con humanos. Él y su hermana estuvieron siempre juntos, siempre pegados al uno al otro y, al irse Colombina adoptada, Tinín empezó a mostrarse más receptivo a dejarse tocar, quizás buscando ese cariño que ahora le faltaba.

Al poco tiempo, nos trasladamos y lo cierto es que ese cambio lo llevó muy mal. Todo lo avanzado con él, se perdió pero al cabo de unos meses, empezó a relajarse hasta que llegó el día en que se acercó pidiendo mimos y levantando el lomito!

Tinín es un ejemplo más de aquellos que por miedo o estrés se muestran esquivos e incluso agresivos y que con el tiempo acaban sacando su lado más amoroso 🙂