Clarito

Clarito viene de la colonia de Pizarro que se está retirando. Al igual que su compañera en las calles, Anita, es un gato viejiño al que le está costando mucho adaptarse.

Le costó mucho empezar dejarse ver, siempre estaba escondido y llegamos a ponerle un arenero al lado de su cuevita porque dudamos que se atreviera siquiera a salir para ir a los que comparten en el jaulón.

Llegó siendo muy huidizo, miedoso e incluso bravillo si te acercabas de más. Ahora, unos meses después, sigue con miedo pero cada vez se queda más cerca y aunque no deja que lo toquemos, si ha empezado a maullarnos cuando sabe que tenemos comida rica cerca 🙂

A algunos gatos les cuesta más que a otros adaptarse a un nuevo entorno, más cuando ese entorno incluye a tantos gatos y a humanos cerca, algo a lo que casi nunca están acostumbrados.

En cualquier caso, nuestro Clarito va a su ritmo, lento pero seguro, y estamos seguros de que con el tiempo llegará al punto en el que él se sienta tranquilo y seguro.