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Zorro

Este guapetón es Zorro, uno de nuestros leucémicos. En su día vino para castrar y se soltó en su colonia de la Salgueira, pero con el tiempo enfermó, volvió a nosotras y ya se quedó.

Es un gato muy bueno, te recibe con un poco de miedo al principio pero luego hasta te deja cepillar esa preciosa melena que tiene!

Zorro es tranquilo y pacífico, así que la convivencia con sus compañeros es muy buena 🙂

Inca

Esta impresionante panterita es Inca, recogida en el entorno del antiguo hospital Xeral.

Su cara de pocos amigos da a entender que no le gustamos mucho…correcto, no le gustamos, pero la queremos igual 🙂

Lo que sí le gusta y mucho, es la comida rica, una latita y tenemos nuestro momento para tocarla.

En el refugio, ir consiguiendo ese acercamiento siempre es un proceso mucho más lento porque el tiempo que podemos dedicarles de manera individual es escaso. En una casa siempre avanzan mucho más rápido, con tiempo y paciencia se consiguen muchas cosas!

Gastón

Este guaperas es Gastón, y fue recogido por una chica en el Casco Vello en un estado lamentable. super acatarrado y con una fuerte neumonía.

Llegó a nosotros siendo un adolescente, van pasando los años pero no perdemos la esperanza de que alguien se fije en él, en esa carita tan especial que tímidamente te mira pidiéndote unas caricias.

Es un gatiño miedoso pero un verdadero amor que disfruta como el que más cuando alguien se para con él a darle unos mimos.

Foxy Lady

Nuestra preciosa Foxy fue recogida en el Barrio do Cura, zona de la que hubo que sacar a los pocos gatos que quedaban cuando llegaron las excavadoras.

Es una gata muy muy buena y que agradece muchísimo cada caricia que le das. Es pura dulzura 🙂

Lo cierto es que no se nos ocurre ninguna pega que poner, tiene un carácter de 10!

Cachito

Cachito es un gato jovencito de la colonia de Pizarro. Es un gatiño muy juguetón y, cuando te conoce, muy cariñoso.

Lo llamamos Cachito porque en cuanto llegó a nosotros nos dimos cuenta de que era eso…un cachito de pan que a pesar de ser muy miedoso, nunca ha tenido un mal gesto, ni un bufido, ni un zarpazo….nada de nada.

Lo único que necesita para perder ese miedo es tiempo, paciencia y cariño, por eso estamos seguros de que en una casa se relajaría y dejaría salir al maravilloso gato que es.

Chus

Chus, al igual que Baltasar, tuvo que entrar en el refugio porque había que sacarlos de la colonia en la que vivían en julio de 2020.

A ella y a Baltasar se les intentó encontrar una casa de acogida por ser dos gatos especialmente sociables y cariñosos que, al demandar tanta atención de los humanos, lo iban a pasar muy mal teniendo que entrar en el refugio.

Chus lo está pasando muy mal. Es una gata muy muy buena pero está extremadamente asustada, por lo que no perdemos la esperanza de que alguien se fije en ella. Estamos seguros de que en una casa volverá a ser la gata que era, una mimosa empedernida que se pone panza arriba para que la llenen de mimos.

Valle

Esta preciosa es Valle, de la colonia de Chapela que tuvimos que recoger. Es la hija de Nani y, hasta el momento en que estuvieron preparadas para juntarse con el resto de gatos, permanecieron juntas.

A nuestra pequeña le está costando dar el paso de salir de su jaulita, la cual está siempre abierta para que sea ella la que, a su ritmo, vaya haciéndose al nuevo entorno y a sus nuevos compañeros felinos.

Es una gatiña muy miedosa que, de momento, se siente más segura y tranquila dentro de su jaulita, donde suele estar acompañada de Gollum, un gatiño ya mayor con el que convivía en la colonia.

Tais

Nuestra preciosa Tais tuvo que ser retirada junto a su mamá y su hermano Casper de la zona donde comían porque el dueño de la nave no los quería por ahí.

Cuando llegaron estaban muy desconfiados, bufando, no querían que nadie se acercara. Pero con el tiempo, les ha ganado la curiosidad, y aunque no son ni mucho menos achuchables, seguro que en una casa avanzarían mucho más rápido, ya que en jaula se les nota la curiosidad y las ganas de jugar.

A ella le está costando más que a su hermano dejarse ver. Se les abre la jaulita para que puedan pasear y jugar en el patio, pero Tais es más miedosa que Casper, que ya se mueve por la zona como pez en el agua.

Casper

Casper y su hermana Tais tuvieron que ser retirados junto a su mamá de la zona donde comían porque el dueño de la nave no los quería por ahí.

Son dos gatitos jovencitos que cuando llegaron estaban muy desconfiados, bufando, no querían que nadie se acercara, pero con el tiempo, les ha ganado la curiosidad, y aunque no son ni mucho menos, achuchables, seguro que en una casa avanzarían mucho más rápido, ya que en jaula se les nota la curiosidad y las ganas de jugar.

A Casper concretamente le encanta estar en el patio y en cuanto le abres la jaulita, se va derecho a la hierbita 🙂

Bochi

Este pequeñajo fue capturado durante la captura para castraciones, que de hecho se pudo esterilizar, a pesar de verse tan pequeñajo. Llegó muy tímido y miedoso, pero en cuanto le tocas un poco empieza a ronronear tímidamente desde su cuevita, ahora está en una acogida para poder acabar de socializarlo y que pueda irse adoptado. La acogida está haciendo grandes progresos con él en poco tiempo, cosa que era de esperar, porque ya tenía pinta de tontorrón 🙂

Nename

Aquí veis a la preciosísima y amorosísima Nenamé echando una siestecilla al sol.

Nenamé apareció en un Froiz de la calle Florida, de donde tuvimos que sacarla, lo que no sabíamos es que nuestra nena nos traería una panleucopenia, la cual es una enfermedad muy contagiosa y mortal para los gatos, por lo que es de vital importancia que todo recién llegado de la calle tenga al menos 20 días / un mes de cuarentena, para asegurarnos de que no trae ningún amigo indeseable como este.

Esta preciosa fue una gran luchadora, de las peores pacientes de panleucopenia que haya sobrevivido que recordamos. Pasados los 5 días que se estima que dura el virus en el cuerpo, y que se supone que asegura su supervivencia, a Nenamé le costó semanas en recuperarse. Diarrea, vómitos, babeo intenso, incapacidad para comer… ella lo siguió padeciendo y le costó mucho recuperarse. Y aun sana, a su pelo le costó volver a ser blanco (y aun hoy tiene zonas más amarillas). Fue tremendamente duro sacarla adelante, pero se consiguió y nuestro premio es verla feliz, tan cariñosa como es ella, disfrutando de estar viva.

Es una gata muy sociable y cariñosa, amante de los colos y experta ladronzuela de todo tipo de comida 🙂

Nani

Nani, procede de la colonia de Chapela que tuvimos que retirar hace unos meses.

Pasó el tiempo de cuarentena y adaptación junto a su hija Valle y aunque ninguna de las dos quieren todavía nada con los humanos, Nani parece haber llevado mejor el cambio.

Mientras que su peque todavía no se atreve a salir, su mami ya pasea por el jaulón y aprovecha los días de sol para echarse alguna siesta en el patio 🙂

Gollum

Gollum es uno de los 12 gatos retirados de la colonia de Chapela. En concreto este es un viejiño inmuno, pero desde que está con nosotros ha mejorado mucho, ha cogido peso y está precioso. 

Tiene una cara muy simpática, de esas que te dan ganas de achuchar nada más verlo, pero acostumbramos a quedarnos con las ganas porque no es demasiado sociable con humanos 🙁

A su nuevo entorno se ha acostumbrado bastante bien, aunque no es de los que se dejan ver demasiado. Es un gato tranquilo que no tiene muchas ganas de fiesta y pasa mucho tiempo en alguna de las camitas acompañado de Valle, su compañera de colonia más jovencita.

Chaval

Chaval es uno de los gatos de la colonia de Chapela que tuvo que ser retirada.

Llegó con la boca y el hígado tocados. La boca no estaba tan mal, pero a él le impedía comer con normalidad y le dolía tanto que se golpeaba con las patas a la mínima y hasta que se recuperó y pudo operarse estuvo con papas de pienso y latas.

En cuanto se estabilizó del tema del hígado lo llevamos a operar y, aunque en un principio después de la operación ya era capaz de comer pienso con total normalidad, al poco tiempo volvieron las tremendas molestias y de nuevo, solo era capaz de comer el pienso molido, mezclado con latita y con mucha agua.

Se le operó de segundas y se le extrajeron los caninos, que son las piezas que, si están en buen estado, se suelen dejar.

Nuestro pequeño ya es capaz de comer tanto pienso como lata y está siendo tratado además con interferon felino, que, aunque muy costoso, es un tratamiento que les ayuda muchísimo a comer con normalidad, sin dolores, babeos, molestias… Hasta les cambia el carácter, están más animados y juegan al no tener dolor 🙂

Piti

Piti procede de una camada de tres gatitas rescatadas en O Castro a principios de 2016. Venían todas muy malitas, acatarradas y en muy mal estado, de hecho la más menudita no logró salir adelante. Las otras dos, Piti y Stefy, sí lo consiguieron.

Hay hermanos que a medida que se hacen mayores, van perdiendo el vínculo y terminan yendo cada uno a su aire. Piti y Stefy son de las que permanecen juntas.

Piti no es una gata que se acerque a la gente, pero sí es menos huidiza que su hermana. Es una gatiña tímida que, en momentos puntuales que se ha visto sin su hermana, ha dejado salir su lado mimosón y ha pedido mimos como la que más 🙂

Berlín

Berlín era un gatiño callejero estaba siendo atendido por una voluntaria en la calle, vivía cerca de una colonia, pero no formaba parte de ella. Ni se sabía dónde dormía ni dónde se refugiaba de la lluvia, no se sabía dónde estaba por el día, pero a la hora de comer siempre salía a su encuentro. El pobre un día empezó a quejarse cada vez que comía, hasta que ya no era capaz de hacerlo, lo que se achacó a algún problema de piezas dentales, así que fue recogido para que ser atendido. 

En una analítica se vio que tenía alterados los valores de glucosa, el cual se acabó normalizando, y del hígado, de lo cual sigue en tratamiento y mejorando. Pero al principio necesitó estar ingresado con suero porque estaba un poco deshidratado. Él está comiendo bien y tiene buena pinta, y cada día está mejor, por lo que se aprovechó también para esterilizarlo. Pero lo que no tiene es buen carácter, totalmente al contrario de cómo era en la calle, que se dejaba mimar por su cuidadora, pero por ese motivo sabemos que sus bufidos son todo fachada!

Nemo

Este grandullón lleva con nosotras desde 2019 siendo aún muy jovencito. Terminó en el refugio de la mano de la que era su familia. Se cansaron pronto de él.

Nemo es un gato muy bueno y sociable con las personas que además tiene la suerte de ser el protegido del «malote» del refugio, nuestro Doni, otro gato al que también abandonaron y que quizás, por haber llegado Nemo tan peque, decidió «adoptarlo» y ahora no se separan.

Ría

Ría llegó a finales de 2018 junto a su madre Rola y su hermano Frodo. Nos dieron aviso de un taller por la zona de Bouzas de que se les metían en la nave y, como suele pasar, no los querían allí.

Su madre Rola es miedosa pero muy buena, su hermano Frodo es miedoso pero es el que más se deja ver, es más inquieto y creemos que es cuestión de tiempo que se deje tocar. Ría es miedosa y, a diferencia de su familia, te responde con un bufido si te acercas de más….¿qué le vamos a hacer? Nadie es perfecto 🙂

Es una gata muy tranquila a la que le gusta disfrutar de sus siestas en su camita preferida, siestas en las que muchas veces le acompaña Leni, con la que parece haber hecho buenas migas.

Seta

Seta viene de una colonia en Sampaio. Su cuidadora llevaba viéndola mal unos días, pero era muy difícil de coger porque se escondía en sitios inaccesibles. 

Cuando por fin lo consiguió, fue llevada al veterinario. Estaba deshidradada, respiraba con dificultad, delgada… 
Tras unos días de suero, medicación y calor, pudo ir a una casa de acogida, donde terminó de recuperarse totalmente.

Aunque en un primer momento se pone un poco a la defensiva, es todo fachada, esta preciosa gata en el fondo quiere que le den mimitos y atención, aunque no lo quiera admitir. En cuando está en brazos empieza a ronronear y a agradecer las caricias, debajo de esa fachada de malota, hay una tontorrona!

Seta es una de esas gatitas especiales que no va a ir de buenas a primeras a pedirte, buscarte y ser una cariñosa, necesita mucho trabajo de socialización, y tal vez aunque consiga soltarse, se esconderá cuando haya visitas o bufará con algún ruido fuerte, no podemos saberlo aun, pero lo que sí sabemos es que necesitará un hogar definitivo donde la entiendan y la quieran tenga el carácter que tenga. 

Gaudy

El pequeño Gaudy fue encontrado al borde de la carretera un día de lluvia, encogido, mojado y delgadito. Gracias a la pronta atención veterinaria, suero, calor y medicación, aunque le costó, ahora está así de grande y precioso. 

Cuando lo recogimos era completamente negro, y al ir poniéndose bien, el pelo le fue mudando a esta curiosa capa. Lo pusimos en Instagram hace unas semanas y la mayoría no lo había visto nunca! Otros nos dijisteis que cuando sea mayor volverá el negro, y otros que es un problema de pigmentación. 

Sea como fuere, él ahora mismo está sano, es un mimoso y, como todos los cachorros, un trastiño inquieto que está en busca de su hogar definitivo!

Sol

Sol es una de los gatas que vivían en Chapela, en una colonia que hubo que retirar porque la persona que siempre los cuidó y protegió de los vecinos que no los querían allí, ya no podía seguir haciéndolo.

Es una gata con carácter, con las personas bastante sociable, ella decide cuando le apetecen los mimos pero se deja. A sus compañeros gatunos los tolera, no tiene problema en compartir la terracita con ellos pero ya, tampoco anda buscando hacerse amiga de ninguno.

Sol es de las que más disfrutan estando en el patio, desde el primer momento tuvo claro que ese era su sitio y allí es donde se pasa la mayor parte del tiempo 🙂

Moca

Moca forma parte del grupo de gatos que tuvimos que sacar de la zona del puerto porque se estaban quedando sin sitio.

Es una gata muuuy mimosa y buena, de las que buscan siempre el contacto con las personas.

Estamos seguros de que nuestra Moca sería la compañía perfecta para alguien a quien no le guste sentarse solo en el sofá 🙂

Dulce

Dulce procede de la colonia de Chapela que en verano de 2020 tuvimos que retirar. Sus cuidadores se vieron obligados a mudarse y los conflictos con los vecinos eran continuos, por lo que nos pidieron ayuda sabiendo el peligro que correrían allí solos.

Esta pequeña llegó sin hacer honor a su nombre, los primeros meses no la habríamos definido como «dulce». Sin embargo, poco a poco fue dejando atrás el miedo, empezó a dejarse querer y, ahora sí, podemos decir que sin duda, es una gata muy bueniña que levanta el lomito en cuanto nos acercamos a darle unos mimitos 🙂

Deena

Deena es una gatita particular de la que sus dueños se desentendieron por una supuesta agresión a la hija, que luego resultó ser por un embarazo de uno de los miembros de la familia.

La dejaron en un veterinario donde, obviamente, no la podían tener.Al principio, y con el cambio, que le sentó muy mal, respondía de forma muy agresiva, pero con el tiempo y el trabajo de su casa de acogida, fue relajando y hasta besitos da!

En una casa ella sola o con un compañero de juegos, seguro que sería increíblemente feliz, sólo necesita un poco de tiempo.

Tropi

Tropi fue atropellado en marzo de 2019. Las personas que lo encontraron nos avisaron y lo llevaron a un veterinario de urgencias donde lograron estabilizarlo. Tenía un ojo fuera del sitio y la mandíbula rota.

Tropi estuvo hospitalizado unos días, estaba atento y espabilado, pero no se levantaba ni comía. Estuvo con alimentación por sonda y se arrastraba al arenero.

Al salir del veterinario fue a una casa de acogida, donde empezó a comer y poco a poco a erguirse, andar y saltar normalmente. Aunque le costó, fue levantando hasta recuperarse del todo y ahora vive felizmente con los que fueron su acogida. Es un gato super sociable con la gente y con los demás gatos, como veis tiene un compañero del que no se separa. 

A pesar de tener la edad, Tropi ni siquiera estaba esterilizado, pero aun así los días siguientes al accidente, se fue por la zona a preguntar si tenía dueño o lo conocían, hubo una persona que dijo ser su dueño, pero que no lo quería devuelta ya que «tenía más gatos». 

Leslie

Leslie apareció en agosto de 2020 en una colonia controlada de Nigrán con este aspecto. Todo venía de las piezas dentales, no podía ni lavarse ni comer bien. 

Una vez operada de la boca, va mejorando día a día y ha tenido la suerte de encontrar una acogida donde disfruta de mimos y atención personalizada 🙂

Es un amor de gata, super sociable que estamos seguros de que se va a poner preciosa. 

Colitas

Colitas apareció por la nave de Coia poco antes de que nos mudáramos. Mientras cogíamos a Patryk y Tadeo con trampa, cayó este pequeño. Se publicó para saber si era de alguien, ya que está castrado y es muy bueno y sociable, pero nadie respondió por él.

Lleva este tiempo en una acogida, aunque es un poco miedoso, en cuanto coge confianza es un amorciño de gato. Parece que es un gato joven.

Vicky

Vicky es una de las gatiñas de la colonia de Chapela que tuvimos que retirar. Vivían en una zona en la que había muchos conflictos con los vecinos y cuando sus cuidadores tuvieron que dejar la casa, hubo que sacarlos de allí.

Vicky y su hermana Idoia son de las más nerviosas y asustadizas y estamos trabajando en su socialización, es importante dedicarles un tiempo diario para que se vayan relajando y poco a poco vayan perdiendo el miedo y se hagan a su nueva vida en el refugio.

Cariño, paciencia y constancia son las claves. Muchas veces acaban sacando su lado más mimosón, otros bajan la guardia solo de vez en cuando y tímidamente, los hay que no llegan nunca a acercarse y tan solo toleran que estemos cerca…..cada gato tiene su carácter y necesitan que lo entendamos, lo respetemos y los queramos tal y como son.

Talía

Talía fue recogida a finales de 2016 de una colonia del centro con el talón fracturado. Es una fractura poco frecuente y difícil de recuperar, debido a la dificultad de soldar que tienen los tendones una vez fracturados. Se le hizo una anastomosis (conexión quirúrgica entre dos estructuras) teniendo que romper parcialmente otros tendones para poder unir el fracturado, ya que éste estaba demasiado retraído.

Talía es muy discreta y tímida, no le gusta llamar la atención ni para buscar latita, y eso que le encanta! Sólo aparece cuando acabas de cambiar la arena para poder rebozarse como una croqueta 🙂

Brownie

Brownie es de una colonia donde la vieron andar mal. Se cogió para llevar al veterinario y se vio en una placa que tiene la cadera rota. 

La difundimos intentando encontrarle una casa de acogida porque el refugio no es sitio para cachorros, pero no hubo suerte.

A esta pequeña le encanta llamar la atención, te maúlla mucho para que sepas que está ahí y es una locuela que no para quieta, le encanta jugar, saltar, correr….todo lo que se le ocurra!

Tras la operación de la cadera, quedó perfectamente y está más que lista para adopción 🙂

Pivón

Pivón fue recogido en 2019 de una colonia en la Salgueira porque estaba en mal estado, acatarrado y babeando. Tenía la boca hecha un desastre y hubo que extraerle las piezas dentales.

Es un gato ya mayor, muy bueno y sociable con las personas pero que tardó tiempo en adaptarse a vivir con tantos gatos. Ahora se relajó por completo e invierte su energía en pedir mimos y comida rica a todo el que entra en su jaulón 🙂

Tao

A Tao lo recogimos a finales de junio de 2020 de una colonia en Cesantes. Nos dieron aviso de que estaba en mal estado: arrastrando una pata, el pelo en mal estado y medio pelado, diarreico…Ahora está con nosotros y ya recuperó bastante. Se mueve bien y se está recuperando del pelo y la diarrea una vez desparasitado y con dieta. 

Es un gato mayor pero increíblemente bueno y sociable, ya forma parte de nuestro grupo de leucémicos. 

Mami Jaune

Mami Jaune llegó procedente de la colonia de Pizarro junto a su precioso hijo Nietzsche. Costó mucho tiempo cogerla porque no había manera de que entrara en la jaula, demasiado lista 🙂

La soltamos hace poco tiempo con el resto de gatos, pero le está costando adaptarse. Se mantiene agazapada en una esquina y, al menos en nuestra presencia, no se mueve de allí.

Cuando estaba en su jaulita dejó sacar en ocasiones su lado de fierecilla, ahora, una vez suelta, lo que tiene es mucho miedo, así que necesita tiempo para acostumbrarse al nuevo entorno, a sus nuevos compañeros gatunos y a nosotros los humanos, con los que hasta ahora no había tenido que tratar tan de cerca.

Tripi

Tripi, panterita de la colonia del Xeral recogida a principios de 2019.

Llegó al refugio muy nerviosa, hasta el punto de que al llevarla al día siguiente a castrar, tenía un nivel de adrenalina tan alto que la anestesia tardó mucho en hacerle efecto.

Tripi tiene todavía ese punto de fierecilla que le impide dejarse querer, pero en el momento en que una latita rica aparece en escena, su punto «glotón» gana por goleada 🙂

Trapa

Trapa, procedente de la colonia de Pizarro, lleva con nosotros desde 2018.

Es una gatiña muy tranquila que en el antiguo refugio era de las fijas buscando el rayito de sol en la ventana y que ahora es, sin duda, una de las que más disfrutan del acceso al exterior.

Con sus compañeros felinos convive perfectamente, con los humanos es miedosa pero muy buena, nunca le hemos visto un mal gesto. Necesita ese tiempo para aprender a confiar que por desgracia, en el refugio siempre se alarga.