Seta

Seta viene de una colonia en Sampaio. Su cuidadora llevaba viéndola mal unos días, pero era muy difícil de coger porque se escondía en sitios inaccesibles. 

Cuando por fin lo consiguió, fue llevada al veterinario. Estaba deshidradada, respiraba con dificultad, delgada… 
Tras unos días de suero, medicación y calor, pudo ir a una casa de acogida, donde terminó de recuperarse totalmente.

Aunque en un primer momento se pone un poco a la defensiva, es todo fachada, esta preciosa gata en el fondo quiere que le den mimitos y atención, aunque no lo quiera admitir. En cuando está en brazos empieza a ronronear y a agradecer las caricias, debajo de esa fachada de malota, hay una tontorrona!

Seta es una de esas gatitas especiales que no va a ir de buenas a primeras a pedirte, buscarte y ser una cariñosa, necesita mucho trabajo de socialización, y tal vez aunque consiga soltarse, se esconderá cuando haya visitas o bufará con algún ruido fuerte, no podemos saberlo aun, pero lo que sí sabemos es que necesitará un hogar definitivo donde la entiendan y la quieran tenga el carácter que tenga.