LEONOR

Esta preciosa tiene un maullido característico que casi se «escucha» en alguna foto.  Le encanta pedir y llamar la atención con ese maullido «sostenido».A esta gatiña le costó muchísimo adaptarse al refugio, tardó meses y meses en salir de su jaulita. Incluso una vez fuera no salía de su rinconcito donde teníamos que ponerle su arenero, comida y bebida. Le ha costado más de un año adaptarse al refugio, a que otros gatiños se acercasen a ella y empezar a sentirse a gusto. Esta gatiña fue recogida con sus hermanos en Coia. Estaba en una zona de tránsito de vecinos, zona de edificios, no tenían cobijo, estaban siempre asustados por los perros, mojados o subidos en los árboles para escapar de ellos. No sabemos cómo su madre fue a parir allí.Necesitamos una casita para que esta preciosidad saque esa gatita mimosa y simpática que es.