Sebas

Sebas llegó a finales de 2019 de la calle San Sebastián. Nos dieron aviso de que llevaba varios días maullando solo por ahí.

Le ha costado bastante adaptarse a estar en el refugio, le estresaba estar con tantos gatos, pero parece que se está acostumbrando. Con las personas es sociable y no le hace nunca ascos a las caricias.