Chus

Chus, al igual que Baltasar, tuvo que entrar en el refugio porque había que sacarlos de la colonia en la que vivían en julio de 2020.

A ella y a Baltasar se les intentó encontrar una casa de acogida por ser dos gatos especialmente sociables y cariñosos que, al demandar tanta atención de los humanos, lo iban a pasar muy mal teniendo que entrar en el refugio.

Chus lo está pasando muy mal. Es una gata muy muy buena pero está extremadamente asustada, por lo que no perdemos la esperanza de que alguien se fije en ella. Estamos seguros de que en una casa volverá a ser la gata que era, una mimosa empedernida que se pone panza arriba para que la llenen de mimos.