Pani

Nuestra pequeña Pani fue recogida en la zona de la Panificadora con una herida muy fea en una oreja. Tras un tiempo intentando curarla, finalmente hubo que cortarla.

Es una gata que mientras estuvo en su jaulita, se dejaba hacer de todo y pedía mimos sin parar, pero una vez suelta, lo está pasando muy mal. Está muy asustada con tantos gatos a su alrededor y siempre está escondida bajo las mantas.

Hay gatos que en periodo de cuarentena, están deseando salir, moverse, jugar, relacionarse con los demás gatos, y otros, como es el caso de Pani, que se sienten más seguras en su jaulita y necesitan mucho más tiempo para adaptarse al nuevo entorno.

En una casa, sin duda, se sentiría más tranquila y volvería a ser la gata buena y dulce que era cuando llegó.