Tais

Nuestra preciosa Tais tuvo que ser retirada junto a su mamá y su hermano Casper de la zona donde comían porque el dueño de la nave no los quería por ahí.

Cuando llegaron estaban muy desconfiados, bufando, no querían que nadie se acercara. Pero con el tiempo, les ha ganado la curiosidad, y aunque no son ni mucho menos achuchables, seguro que en una casa avanzarían mucho más rápido, ya que en jaula se les nota la curiosidad y las ganas de jugar.

A ella le está costando más que a su hermano dejarse ver. Se les abre la jaulita para que puedan pasear y jugar en el patio, pero Tais es más miedosa que Casper, que ya se mueve por la zona como pez en el agua.