Casper

Casper y su hermana Tais tuvieron que ser retirados junto a su mamá de la zona donde comían porque el dueño de la nave no los quería por ahí.

Son dos gatitos jovencitos que cuando llegaron estaban muy desconfiados, bufando, no querían que nadie se acercara, pero con el tiempo, les ha ganado la curiosidad, y aunque no son ni mucho menos, achuchables, seguro que en una casa avanzarían mucho más rápido, ya que en jaula se les nota la curiosidad y las ganas de jugar.

A Casper concretamente le encanta estar en el patio y en cuanto le abres la jaulita, se va derecho a la hierbita 🙂